España se encuentra ya en el ecuador de la campaña electoral de unas Elecciones Generales que se pueden considerar las más competitivas en lo que va de democracia.

Candidatos

Los partidos políticos con representación en las Cortes Generales se enfrentan a nuevas y pujantes formaciones, ondeando los argumentos definitivos que permitirán que la ciudadanía española los vote en las Generales. Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, según barómetros del CIS y las principales encuestas, ocupan el pódium de posibles ganadores de la cita electoral que tendrá lugar el domingo, 20 de diciembre.

El Partido Socialista y el Partido Popular no sólo comparten años de bipartidismo, también se han dado cuenta de la importancia del terreno digital, y de las ventajas que las redes sociales tienen para poner en contacto al político con el ciudadano. Por un lado, el partido de Pedro Sánchez, acompañado de su asesora personal y directora de Comunicación, Verónica Fumanal, que ya en su día asesoró y triplicó la representación de Ciutadans en el Parlament de Cataluña, ha optado en esta ocasión por la humanización del candidato; con el fin de recrear un storytelling en el que Pedro Sánchez recrea una imagen de político cercano, que despierta empatía y conecta con el ciudadano.

El Partido Popular, por su parte, prefiere lanzar mensajes positivos, esperanzadores y consagrar cuatro años de esfuerzo, lucha y recuperación. A diferencia del PSOE, centran su campaña en la evaluación del gobierno y en las cifras macroeconómicas que han encumbrado, según los azules, al Gobierno de Mariano Rajoy como el hacedor del segundo milagro económico ante la gran crisis económica que España atravesaba cuando éstos llegaron al Gobierno.

En tercer lugar, el partido de Albert Rivera suma puntos a pesar de varias polémicas como su propuesta de violencia de género que ha tenido que aclarar o la intervención de su número 3 en Madrid, Marta Rivera de la Cruz, en el debate a 9 que acabó tornándose en un trending topic a la voz de #RiveraDimisión. Tras el gran triunfo acontecido en las pasadas Elecciones Autonómicas de Cataluña, el candidato de Ciudadanos pisa fuerte en el escenario electoral. El tono de su discurso ha cambiado, su presencia se ha profesionalizado, y su característico juego por la neutralidad y la confrontación ha pasado a la individualización del partido y al análisis de proyecto único. No hay que olvidar, que el Grupo Prisa y, en concreto, Cebrián se han comprometido a generar un clima de opinión favorable al partido de Rivera, tras los encontronazos con PSOE y PP.

Por último, el candidato del partido morado ralentiza y suaviza su discurso y, con ello, el tono de sus promesas electorales. Tras el enorme descenso del número de simpatizantes del partido de Pablo Iglesias, al líder político no le ha quedado otra que cambiar la herramienta del idealismo del marketing político por una campaña donde jugar con las emociones será su última baza. Podemos, deja a un lado el discurso de ‘los indignados’ para dar rienda suelta a la lágrima en cada uno de sus mensajes.

Todos estos mensajes son cuidadosamente escenificados en mítines, entrevistas y, por supuesto, en los debates que, este año, han adquirido gran expectación. De esta forma, Atresmedia ofrecía el primer debate con los cuatro partidos con mayor intención de voto. Este debate, planteado como los de Estados Unidos, donde el marketing electoral está más enraizado, destacaba por su formato con cuatro debatientes, por su escenografía y su despliegue técnico, que fue visto en 26 países a través del canal internacional de Antena 3.

Los tres candidatos a Moncloa (PSOE, Ciudadanos y PODEMOS) y la vicepresidenta del Gobierno, que acudía en representación de Mariano Rajoy, candidato del PP y quien fue criticado por eludir esta cita, debatieron sobre los principales temas de campaña.

La batalla en la que todos se han visto a sí mismos vencedores, lleva a la conclusión de que la seguridad y el aplomo de Sáenz de Santamaría, quizá, se manifestó con más detalle, porque PSOE, Ciudadanos y PODEMOS parecían estar más preocupados en alcanzar la segunda posición del ranking, en lugar de lanzarse a por la Presidencia. No obstante, cabe destacar el buen papel desarrollado tanto por Rivera como por Iglesias, que mantuvieron al candidato socialista contra las cuerdas. Es ahora cuando, Sánchez tiene que hacer un esfuerzo para lucir en el debate cara a cara con Mariano Rajoy, que se celebra el lunes, 14.

De esta manera, queda segmentado el escenario político de España en víspera a las Elecciones Generales de 2015. Una cita que será recordada como el inicio de la ruptura del bipartidismo.