CumbreVII

La VII edición de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, celebrada en República Dominicana el pasado mes de junio, concluyó con gran éxito en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se reunieron más de 1.500 asistentes procedentes de veinte países de todo el mundo.

Antonio Sola, fue el encargado de clausurar este gran evento internacional. Al comienzo de su intervención manifestó su repudia al atentado terrorista cometido el pasado viernes en Túnez, en el que fallecieron 38 personas, y reivindicó la liberación de los presos políticos que cumplen condena en diferentes países, entre ellos, Venezuela.

Sola ofreció una conferencia sobre el presente y el futuro de la comunicación política, en la que informó que “la manera en que se entendía la política hasta ahora forma parte del pasado: “la política tradicional tuvo su tiempo y en estos momentos estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era, en la que las ideologías, que por décadas, han esclavizado a los ciudadanos, ya no son protagonistas”.

En la nueva lógica política actual emerge una nueva figura, según explicó Sola, y es la del “político anfibio”, que representa al político que se encuentra en plena metamorfosis, adaptándose a una realidad que está en constante evolución.

Durante la intervención, Antonio Sola también hizo hincapié en que los liderazgos vienen dados por las personas, y éstas triunfan hoy en día sin necesariamente tener un partido o ideología como se entendía tradicionalmente.

Por otro lado, indicó que este escenario de cambio y evolución constante, gracias principalmente al papel de las redes sociales, ha llevado a la generación de lo que él llama “ciudadanos habilitados”, que interactúan en estas plataformas conversacionales, sin tener, por el momento, ningún marco jurídico que garantice los derechos ciudadanos. En este sentido, manifestó que es necesario establecer una regulación que proteja los derechos fundamentales también en las redes sociales, ya que no se puede permitir que se conviertan en plataformas de difamación o violación de derechos, que queden impunes por falta de un marco regulatorio.