Voto_Latino

Ya lo dijo Jackie Kennedy, mujer del que fuera presidente estadounidense, John F. Kennedy: ‘Mi esposo siempre vigilaría por los intereses de nuestra sociedad, que necesitan de la protección de un gobierno humanitario’. Este mensaje televisado pasaba a la posteridad como la primera constancia documental de la búsqueda del voto latino en los Estados Unidos de América, justo en las elecciones presidenciales del año de 1960.

El constante incremento de la población latina en Estados Unidos toma conciencia por parte de los dos grandes partidos políticos: Demócratas y Republicanos. Ambos afinan cada vez más sus estrategias destinadas a convencer al voto hispano; y estos, conscientes de su alto potencial, se organizan con la intención de aumentar su presencia e influencia en la política norteamericana.

La comunidad hispana empezó siendo una de tantas minorías raciales que residen en los Estados Unidos, pero ya, por el año 2000, justo antes de las elecciones presidenciales que enfrentaban a George Bush versus Al Gore, la estrategia política hispana por parte del partido republicano, materializaba conceptos. Los temas más comunes en los mensajes generales y específicos dirigidos a la comunidad latina en las campañas de Bush fueron los valores morales, la familia y las ansias de superación. Con rotundidad, se puede afirmar que el expresidente norteamericano George Bush ganó las elecciones del año 2000, gracias al disputado y cuestionado recuento final del voto latino del Estado de Florida que, lógicamente, resultó decisivo para que Bush accediera a la Casa Blanca.

También, hecho parecido el que ocurría justo antes de la celebración de las elecciones presidenciales del 2008, que enfrentaban a Obama versus McCain. Los últimos datos oficiales estadísticos difundidos por la Oficina del Censo de los Estados Unidos de América (U.S. Census Bureau), referentes al año 2000, marcaban que los latinos eran ya el 12,6 % de la población total de los Estados Unidos; sin duda alguna, se posicionaban como la minoría más numerosa, y como es obvio, fue una cuestión de peso a tener en cuenta durante toda la campaña, de la que Obama salió victorioso.

California, Texas, Nueva York y Florida son los estados con mayor número de latinos registrados. Asimismo, ciudades como San Antonio, El Paso o Hialeah, esta última con un 90% de los ciudadanos hispanos, son las que más han notado el crecimiento del voto latino.

No sólo estos factores garantizan la expansión y el fortalecimiento de esta comunidad, también la fuerte presencia de medios de comunicación de habla hispana, tienen un alto control en la sociedad, y cada vez más, su índice de popularidad aumenta.

Por un lado, la prensa abarca una amalgama de más de quinientos periódicos locales, orientados a los mexicoamericanos, y otras poblaciones latinas como los puertorriqueños, cubanos o venezolanos, entre otros. Grandes cabeceras como La Opinión, fundado en 1926, o el Diario de la Prensa de Nueva York son generadores de opinión e información constante. También, networks como Telemundo o Univisión contagian la pequeña pantalla de los hogares hispanos.

No cabe duda que el crecimiento del voto latino en los últimos años demuestra que su importancia será cada vez mayor en la elección de la presidencia de los Estados Unidos. Un reciente informe de la Asociación Nacional de Latinos Electos y Designados (NALEO), muestra que, entre el año 2000 y 2009, la población latina de Estados Unidos se incrementó en un 37%, mientras que la no latina tan sólo en un 5% durante el mismo período. Además, según este informe, la mayoría de estos latinos nacieron en los Estados Unidos, lo cual significa que constan como ciudadanos americanos, y su expectativa de crecimiento es del 75% en los próximos 15 años.

Este último estudio expuesto refleja a la perfección que el voto latino será cada vez mayor en la elección del presidente de los Estados Unidos. Un hecho del que son conscientes tanto los propios hispanos, como los partidos políticos.

Quizá, la reforma migratoria puede servir como una cuestión de puerta de enlace para el triunfo de los republicanos y los votantes latinos en las próximas elecciones presidenciales de 2016. Concretamente, de una encuesta de junio de 2014, de Latino Decisions, se desprende que el 61 por ciento de los votantes latinos, sería más probable que escuchara lo que el Partido Republicano tiene que decir sobre otras cuestiones, si los republicanos del Congreso apoyaran la reforma migratoria, más la aprobación de un proyecto de ley que incluyese un nuevo camino a la ciudadanía.

Además, hay que atender al récord conseguido de habitantes latinos y asiático-americanos. Una cifra de 24,8 millones de latinos, en el pasado año de 2014, frente a los 21,3 millones de 2010 y 19,5 millones de 2008. Como porcentaje de todos los votantes elegibles, los latinos representan el 11.3 por ciento de la población, y se estima que hay 9 millones de votantes estadounidenses asiáticos, que constituyen por otro lado, el 4 por ciento de todos los votantes elegibles.

Resultado del alto potencial de estas dos grandes minorías estadounidenses, la última reelección del actual presidente, Barack Obama, con el apoyo del 71 por ciento de los votantes latinos y el 73 por cien de los asiáticos – americanos. Estos dos grupos fueron, ni más ni menos, que una parte clave de la coalición progresista multiétnica y multirracial, que en aquel entonces, apoyaron a un gobierno que abogaba por ampliar las oportunidades y la libertad personal de todos los estadounidenses.

Sin lugar a dudas, la comunidad hispana es ya un target estratégico decisivo, y claramente identificado para demócratas y republicanos. Tan sólo queda esperar cómo reacción ambos partidos ante la cita presidencial del próximo año 2016, y cuál es la elección de la minoría más importante de los Estados Unidos de América.