cis

Si se pregunta fuera de España cuáles son los principales problemas que existen ahora en el país, probablemente, la mayor parte se referirá a la crisis económica y al paro. Y no les falta razón, porque, a pesar de que se empiezan a ver los primeros síntomas de recuperación -el porcentaje de ciudadanos que cree que la situación económica del país mejorará el próximo año crece 8 puntos, según el Barómetro del CIS de enero (27,8 %) frente al dato de noviembre de 2014 (19 %)-, estos datos aún no dan tranquilidad a los ciudadanos.

Y es que se puede establecer cierto paralelismo con lo que sucedió al principio de la crisis: se veía desde Europa, pero los ciudadanos no lo percibían de la misma manera. Así, por ejemplo, Bruselas eleva al 2,3% la previsión de crecimiento para España en 2015, aunque la Comisión Europea vaticina que la tasa de paro seguirá por encima del 20% hasta 2017.

No obstante, y a pesar de que la economía y el empleo seguirán siendo temas importantes de este año electoral en España, en el que se celebra mínimo una elección al trimestre, habrá otros temas de campaña importantes que, también, han sido desvelados por el último barómetro del CIS.

CuadroCIS

De esta forma y además del paro y de los problemas de índole económica, surgen en esta ecuación los siguientes asuntos que deberán ser tenidos en cuenta por los partidos políticos. La corrupción y el fraude, y los/as políticos/as en general, los partidos y la política, son considerados el segundo y el cuarto problema de España, pero lo que llama especialmente la atención de estos dos asuntos es que siguen estando en las primeras siete posiciones de los principales problemas que afectan a los españoles, de forma personal. Así, la corrupción y el fraude es considera como el tercer problema personal de los españoles, y los políticos y partidos el sexto.

En cuanto a otros temas, la sanidad (10,8) ocupa una de las principales preocupaciones personales de los españoles, seguido de educación (8,8), y los problemas de índole social (6,2). Los partidos políticos deberán preparar sus programas para que se adapten a la realidad que más preocupa a los ciudadanos. Sólo así, defendiendo una candidatura transparente y que trabaje en pos de mejorar estos ítems, podrá hacerse con la victoria.