escritor
Decía el periodista y escritor colombiano, recientemente fallecido, Gabriel García Márquez, que “el periodismo es el mejor oficio del mundo”, una profesión por la que sentía auténtica pasión, pero con la que también fue, especialmente, crítico. En este sentido, Gabo, como era conocido, formuló, en 2008, durante el VI Seminario Internacional sobre la búsqueda de la calidad periodística, unas críticas que permanecen vigentes y que deben servir de reflexión para todos los que comparten su pasión por el Periodismo.

“Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos, son máquinas”, reseñó el autor pionero del realismo mágico, aludiendo a la impresión que sentía cada día al leer los varios diarios que pasaban por sus manos. “Cada mañana es un desastre, sufro como un perro”, reconocía García Márquez, afirmando que encontraba muy pocos reportajes que pudieran considerarse “joyas”.

Precisamente, sobre esta idea, el colombiano, Premio Nobel de Literatura en 1982, agregó, duramente, que se trataba de algo que “siempre ha sucedido así, pero antes había la ventaja de que el periódico era más difícil de hacer y las máquinas nunca funcionaban bien y daba tiempo para pensar un poquito”.